San Agustín, menú de «gourmet»

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San Agustín, menú de «gourmet»
El hospital avilesino celebró la I Jornada gastronómica asturiana con el fin de acercar los fogones a pacientes y cocineros profesionales

Dicen que a las personas, sobre todo a los hombres, se les conquista por el estómago. Tal vez por eso, el Hospital San Agustín de Avilés organizó ayer la I Jornada gastronómica asturiana, con objeto de acercar la restauración hospitalaria a los pacientes y, a su vez, mejorar la idea preconcebida sobre la comida que se sirve en los centros sanitarios. «Cuando ingresas en el hospital y te dicen que la comida tiene que ser sin sal y sin grasa es como para enfadarse», dijo el gerente del San Agustín, Alfonso Flórez, quien cree que en el centro puede convivir la restauración profesional con la sanitaria.

De ahí que ayer se sirvieran alrededor de 300 menús entre los pacientes del San Agustín y los médicos de guardia a base de ensalada de xarda con vinagreta de pistachos, salpicón de fabes con berberechos y oricios, carrillera de ibérico con puré de patata trufado y compota de manzana con suave crema de queso de los Beyos. A eso de las dos de la tarde, los pacientes del Hospital San Agustín tenían en sus habitaciones los platos, acondicionados, eso sí, a sus necesidades o dietas.
Y es que si la jornada gastronómica tenía un fin ése era el de poner en contacto a diferentes profesionales del mundo de la hostelería para que elaboraran platos atractivos para distintos tipos de comensales: diabéticos, celiacos o hipertensos, entre otros. Asimismo, el gerente del San Agustín, Alfonso Flórez, anunció que el Hospital San Agustín tiene «una alianza» con la Consejería de Salud del Gobierno regional para realizar un documental informativo con recetas y otras artes culinarias que, en un futuro, se entregarán a los pacientes con diferentes dolencias para que cocinen en sus casas platos conforme a sus dietas.
«Los documentales, que serán sencillos, informarán además sobre qué es bueno comer a determinadas edades, qué cosas hay que comer, cuándo y cómo», señaló Flórez, quien ayer siguió de cerca junto a miembros de la junta directiva del San Agustín la evolución desde que se elabora la comida hasta que se sirve, un proceso que en el día a día comienza veinticuatro horas antes de servirse los platos.

Cada tarde los pacientes del San Agustín reciben, pues, una lista con tres primeros y tres segundos acordes a la mayoría de las dietas y, por lo tanto, a la mayoría de los pacientes. Aparte, hay, aproximadamente, sesenta platos que se cocinan de forma individual para los enfermos que siguen dietas más estrictas. Una vez que los enfermos eligen sus menús, las enfermeras hacen las veces de conexión con la cocina, donde Mediterránea de Catering elabora los platos. Al día se dan unos 330 menús de acuerdo a un sistema informático donde se explican las dietas de los pacientes. Ya elaborados, los platos salen de la cocina directos a las habitaciones y se transportan en un ascensor que, en horario de cocina, se utiliza únicamente para llevar los platos y que la comida se mantenga así caliente.

Lo de ayer fue un día especial. Al frente de la Jornada gastronómica asturiana estuvo la plantilla de cocina del San Agustín coordinada por Fernando Alonso más los cocineros Ramón Celorio y Borja Martín, del restaurante Los Arcos de Cangas de Onís, que se desplazaron expresamente a Avilés para participar en esta jornada culinaria. Para estos últimos, la participación fue «interesante y emotiva». En cuanto a los pacientes, el San Agustín los conquistó con su gastronomía. Prueba de ello eran los testimonios de Francisco Javier González (Piedras Blancas) y de Jesús Abella (Oviedo), ambos ingresados en la habitación 628 de traumatología.

«La comida, estupenda», decía González. La jornada gastronómica fue para él una «grata sorpresa». A Abella, por esto de la lluvia, le hubiese gustado comer un primero caliente, pero se relamió con el salpicón de fabes. «Está todo muy rico», confirmó tras degustar el menú de temporada sin salir del hospital avilesino, un centro que, según los pacientes, tiene una comida de ocho sobre diez. Es decir, notable alto.

Fuente: lne.es
Autora: Myriam MANCISIDOR"