La sorpresa llegó en bandeja

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La sorpresa llegó en bandeja
Carmen Sánchez, una de las inquilinas 'forzosas' de la habitación 509 del hospital, no salía de su asombro cuando las auxiliares de clínica levantaron la tapadera de esa especie de inmensa fiambrera en la que a diario se sirven las comidas. Tras ser destapada, ante sus ojos se desplegó una verdadera sinfonía de color en forma de alta cocina. "La verdad es que te entran hasta más ganas de comer", decía mientras decidía su elección, que resultó ser una carrillada al oloroso con habas verdes (castaño y verde limón). El resto de platos, una ensalada de alboronía con langostino y flores, salmorejo con migas de fino y chicharrones de almadraba y una compota de frutas con yogur y helado al pedro ximénez.
Los artífices de semejante propuesta gastronómica fueron los prestigiosos chefs jerezanos ángel León y Juan Carlos Carrasco. Todo nació el pasado mes de noviembre cuando a la gerente del hospital María Fernanda Raposo se le ocurrió la posibilidad de que los pacientes contaran con una comida especial en una fecha señalada como, así se barajó al menos, el Día de Andalucía. El primer paso era obligado: contactar con el padre del chef León, que es el jefe del Servicio de Hematología del Hospital. La gerente habló con su compañero, éste con su hijo y esa misma noche el cocinero se puso a disposición del hospital. Para poder desarrollar la propuesta gastronómica, León contactó con su amigo Juan Carlos Carrasco, de cara a que le ayudara a poner en marcha nada menos que 600 comidas, que fueron exactamente las que se sirvieron ayer. Fue en 'La Tonelería' donde se realizó la elaboración y después se trasladó el género a las cocinas del hospital para montar los platos con exquisito gusto.
Fue necesario el trabajo de 22 personas durante tres días para que los pacientes pudieran disfrutar ayer de una comida diferente, aunque totalmente coordinada con las exigencias médicas. No en vano, los principales 'perjudicados' de la jornada fueron sin duda alguna los pacientes con dietas astringentes, pobres en grasas y algunos diabéticos graves.
La cocina del hospital registraba ayer una actividad frenética. Jorge Núñez, jefe de cocina del centro hospitalario a sus 32 años, reconocía que el ajetreo era superior al de un día normal "aunque sólo un poquito más porque aquí se trabaja muy duro". El equipo de Núñez, destacaba él mismo, "ha estado absolutamente volcado con esta iniciativa -comentó- y debo destacar también que tanto ángel como Juan Carlos se han adaptado perfectamente al sistema hospitalario". Por su parte Katy Jiménez, responsable de la hostelería del centro, hablaba de que el equipo a su cargo "está disfrutando mucho con esta experiencia, de la cual van a sacar un buen partido".
Por su parte, la gerente no descartó que la experiencia se repitiera. "Un hospital -dijo- está siempre en evolución y esta experiencia ha servido mucho a nuestros profesionales". Muy parecida opinión mostró el subdirector de Atención al Usuario, José Rodríguez Bello, que enmarcó la experiencia "dentro del plan de mejora e innovación de la hostelería hospitalaria". Ayer fue un día especial para esas 600 personas (entre ellas muchos médicos) que disfrutaron de la comida hospitalaria de otra forma.

Fuente: diariodejerez.es"